Mejora de suelos y aporte forrajero para sistemas sostenibles

El Melilotus alba (trébol de olor blanco) es una leguminosa forrajera bianual reconocida por su doble propósito productivo y agroecológico: generar forraje de calidad y mejorar la fertilidad del suelo. Su rusticidad y adaptabilidad lo convierten en una alternativa estratégica para sistemas ganaderos y agrícolas que buscan eficiencia y sustentabilidad.

Se destaca por su gran capacidad de fijación de nitrógeno, buena producción de biomasa y tolerancia a ambientes restrictivos.

Alta adaptabilidad: excelente comportamiento en suelos pobres, salinos o alcalinos.

Producción de forraje de calidad: buen aporte proteico y adecuada digestibilidad para complementar dietas ganaderas.

Resistencia climática: tolerancia a heladas, sequías moderadas y variabilidad ambiental.

Cobertura prolongada: ciclo bianual que asegura protección del suelo y aprovechamiento productivo extendido.

Usos principales

Ganadería extensiva e intensiva: apto para pastoreo directo y complemento proteico en sistemas mixtos.
Control de erosión: su sistema radicular profundo contribuye a estabilizar suelos y reducir pérdida de nutrientes.
Rotación agrícola: mejora ambientes para cultivos posteriores, aportando nutrientes de forma natural.

Recomendaciones de siembra

Densidad de siembra: 8 a 12 kg/ha (según destino y ambiente)
Ciclo: Bianual
Presentación: Bolsa de 25 kg.

Propuesta de valor